Decímelo, que nunca vos quisiste hacerme mal, que el tiempo borrará mi soledad mirándome a los ojos.
Un día gris perfecto para no ir a trabajar, tirada en la cama imaginando que no es más de lo mismo. La libertad está escondida detrás de esa montaña, quisiera escalarla y saludarte...Y que empiece otra historia, pasemos a otra historia, contame otra historia.



