Tuvo como profesor a un diablo bien pirata que le enseñó que en la vida no siempre es ganar... Él lo aprendió, lo masticó y por fin, supo llorar...
Tuvo como profesor a su angel de la guarda que le enseñó que un fracaso no siempre es perder... Él lo aprendió, lo masticó y por fin, supo reir...
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